jueves, 28 de febrero de 2008

Corazón Indomable

Por alli viene Durruti con una carta en la mano, donde dice las miserias de este pueblo soberano

Por alli viene Durruti con un libro en el morral, donde apunta los millones que ha robado el capital

Por alli viene Durruti con catorce compañeros y le dice a los patronos lo que quieren los obreros

Por alli viene Durruti con un pliego de papel, a decirle a los soldados que se salgan del cuartel

Por alli viene Durruti sin carroza y sin dinero, todo el mundo le saluda, campesino y jornalero

Por alli viene Durruti con las tablas de la ley, pá que sepan los obreros

que no hay dios, patria ni rey

sábado, 16 de febrero de 2008

¿Que más puedo decir, si así me siento en realidad?

Bela me enseñó, con sus ojos tristes,
que el mayor deseo del que vive y sufre es morir.
Mi filosofia de la soledad
es fabricar ese rincon, llenarlo con mis miedos y mi paranoia.

¿Y si estoy triste que?
Quizas sea mejor, dejarme llorar.
¿Y si estoy solo que?
Quizas sea mi eleccion...
Mi egoismo es mi inseguridad.

Sera por eso que el panico al salir el sol
incluso al despertar, es parte de la costumbre
que se hizo en mi vivir,
Sin nada que esperar.
Solia creer que era tan fuerte en cambio
dejo tanto que desear
y este desasociego no es solo mio, no.

jueves, 31 de enero de 2008

La popularidad de todos los días



Me resistía a verla. Incluso, a leer sus críticas. Esperaba una nueva American Pie, los chistes de siempre de adolescentes que la quieren poner, los atletas, las porristas. Finalmente, me rendí.
La casualidad más que otra cosa me llevó a estar frente a Supercool (Superbad) y a sorprenderme, tan gratamente. En lugar de los estereotipos (jugador de fútbol americano, rubia porrista, surfers, chicos con onda) hay personas normales, tanto del lado de los protagonistas, como de sus adversarios. Lenguaje realista y situaciones cotidianas en las que todos estuvimos involucrados alguna vez, que llevan a la identificación entre espectador y personaje a puntos donde la comedia juvenil no había llegado hasta el momento. En esos aspectos, supera con creces momentos que, en el género, se volvieron pilares (Porky's, La venganza de los nerds, American Pie) y abre el juego a la realidad, algo muchas veces poco tangible en las producciones hollywoodenses. Hasta una situación tan saturada como el respeto a la virginidad de la mujer y el deseo de que la primera vez sea significativa, cobra nuevos aires en Evan, quien se aleja años luz de la corrección política de Kevin (American Pie) y su tufillo religioso. Hasta el malo tiene anteojos, y a los policías dan ganas de tenerlos como amigos.
En el plano técnico, nuevamente sorprende. El libro del cine dice (y se cumple en la gran mayoría de los casos) que la comedia lleva luz plana y el drama se potencia con las sombras. En este caso, las situaciones hilarantes y el desarrollo de la trama vuelven a encauzarse en la realidad gracias a la fotografía y demuestra una preocupación en el desarrollo del producto que otros equipos no tienen. El trabajo de cámaras tampoco es menor, ya que hay ciertos planos que no se suelen utilizar comúnmente, pero principalmente, es en el trabajo del foco donde toma distancia de sus pares, para aventajarlos por varios cuerpos.

En resumen, un gran guión, una dirección impecable y buenas actuaciones, que dan como resultado uno de los enigmas más importantes de estos últimos meses, y una patada al tablero que nos obliga a repensar ciertas cosas (entre ellas, la posibilidad de hacer algo parecido en Argentina, proyecto que se hunde en la desazón al descubrir que los protagonistas serían todos hermanos menores de estudiantes de la FUC, o peor aún, Nahuel Pérez Biscayart). Si fuera tremendista, diría que es la película más importante del año. Pero no lo soy, así que no paso de alegrarme, felicitar y recomendarla.

pd: y actúa Eddie!

lunes, 28 de enero de 2008


Se cree que la introducción por parte de los vikingos de dientes de macho de narval a las rutas comerciales de la Europa Medieval originó la leyenda del unicornio. Durante siglos se atribuyeron propiedades medicinales y de protección contra venenos a los cuernos de unicornio.

viernes, 25 de enero de 2008

Work in Progress I (me darán una beca?)

He decidido postear un esbozo de cuento, que no está terminado, ni corregido, ni bien planteado. es solo eso, un esbozo de la primera parte, después posteo lo mismo pero de la parte faltante y finalmente completo con su primera corrección.

Al estar en progreso, agradezco desde ya y más que mucho, los comentarios al respecto, y las cosas a corregir.


ALICE

Alice no era de Seattle. Tampoco le gustaba el grunge. De hecho, en esa época contaba menos de diez años. Pero una vez, quizás en una fiesta, o en un bar, escuchó la historia del nombre de una banda. Nunca supo si era verdad o mentira, pero esa historia impactó en medio de su cerebro, y de allí no pudo irse nunca más. Había una vez una Alice, como ella, que era puta, no como ella. Alice era una entre tantas de millones, salvo por un detalle que la volvió famosa durante un par de minutos a la mañana: había sido encontrada dentro un auto, muerta, y envuelta en cadenas. A alguien más le impactó esa historia, y decidió usarla para nombrar a su naciente banda como “Alice in Chains”.

Alice no era puta, pero le gustaba coger. También le gustaba la plata, lo que la llevó a meterse en la distribución a muy pequeña escala de metadona. Pero el negocio era peligroso, y ella una chica rubia, que pese a ser white-trash, estaba bastante en desventaja frente a los mexicanos que ya dominaban California. Pensaba como hacer, durante varios días, sin llegar a nada claro, y con Starbucks como única salida. Hasta que en otra fiesta, quizás la misma que en donde escuchó la historia, conoció a Randolph. Nombre extraño, que jamás había oído, pero que venía acompañado de buenos billetes. Eso la hizo relajarse, y cambiar su asiento por el regazo de aquel hombre tan diferente, pero tan conocido al mismo tiempo.

Alice no era una belleza. Pese a ser una chica rubia de California adicta al sexo, sus rasgos no eran del todo agraciados, y sus dientes acusaban la falta de cuidado que les prodigó durante su adolescencia. Sin embargo, a Randolph le interesó para su negocio. Le tomó el casting sin ella saberlo, y tan adecuado estaba a su trabajo, que instintivamente midió sus planos más convenientes. Así que le pasó una pipa de crack y mientras ella fumaba, le propuso participar en sus películas. Buena plata, fácil, una oportunidad ideal para una chica como ella. Así lo pensó Alice también, y aceptó la propuesta. Para terminar de convencerse, sacó una cámara portátil y filmó la fellatio que ella, en agradecimiento, le estaba prodigando.

Alice no era muy brillante. Su familia tampoco, pero a nadie le importaba. Con suerte, se casaría con un marine que la mantuviera, y al morir en alguna guerra, le dejaría una buena pensión, las medallas, y el consuelo de ser la esposa de un héroe. El único problema es que ella no conocía a ningún marine, tan solo un policía mexicano que la detenía, cada tanto, sin más excusa que tenerla sentada un par de horas en la comisaría. Le daba comida, cigarrillos, algunos gramos de crack que quedaban como evidencia olvidada. El oficial Ramírez estaba loco por ella. Alice lo odiaba. Más por mexicano que por policía, o molesto, acosador, pervertido y otras cosas más fuertes que se le ocurrían al pensar en él. Su padre le había enseñado a odiar a los negros, a los mexicanos y a los chinos desde que era pequeña, y cada vez que escuchaba las expresiones “persona de color”, “hispano” u “oriental”, se salía de sus casillas y abofeteaba a quien las dijera. Para él eran negroides, frijoleros y japs. Nada más que mierda. Y la pequeña rubia creció con esas ideas, junto a la admiración por su padre violento y alcohólico, todas juntas como en un cóctel, dentro de esa cabecita rubia que tan poco pensaba.

Alice no sabía actuar. Ni siquiera lo poco que le exigía su nuevo rol de actriz. Sus gemidos fingidos parecían llanto de bebé, nunca entendía si tenía que mirar a su acompañante, a la cámara, al pene o al director. Además de que era torpe para sacarse la ropa, y para adoptar las posiciones necesarias sobre tacos plásticos de 15 cm.

jueves, 24 de enero de 2008


Hey, hier kommt Alex!

Vorhang auf - für ein kleines bisschen Horrorschau.


miércoles, 23 de enero de 2008

Our Cancer Year

Desde que la rótula se salió de mi rodilla, y me pusieron un yeso, pensé en escribir algo sobre la experiencia. Los dolores, las inseguridades, el aburrimiento, el calor, la rehabilitación, y ese tipo de cosas. Cuando empecé a manejar mi pierna normalmente (léase: caminar) se me pasó la idea, pero teniendo en cuenta lo que estoy atravesando para reinscribirme en la obra social y operarme, el proyecto toma forma de nuevo.

Así que me sumaré a la andanada de escritores que se hacen conocidos contando miserias propias (prostitución, anorexias, y esas cosas). Y si no, escribo sobre mi obesidad, le pongo "Cuestión de Peso" y me hago millonario. Tomá Andahazi.